Comer no siempre es una necesidad
A menudo ocurre que comemos sin tener hambre. Este comportamiento no es anormal. Suele estar ligado a los hábitos.

El mecanismo
Al igual que con el deporte, la alimentación sigue un bucle:
desencadenante (hora, emoción, entorno)
acción (comer)
recompensa (placer, consuelo)
Con el tiempo, este mecanismo se vuelve automático.
El problema
Algunos hábitos alimenticios no responden a una necesidad real, sino a un condicionamiento.
Cómo recuperar el control
identificar los desencadenantes
ralentizar
diferenciar el hambre real del antojo
Conclusión
Cambiar tu alimentación no solo pasa por lo que comes,
sino por entender por qué comes.
Commentaires
Connectez-vous pour noter cet article et laisser un commentaire.
Chargement des commentaires…